Collier’s for May 3, 1930

colliersEn la mayoría de las mesas Sur se convirtió en el declarante de un contrato de cuatro corazones. Unos pocos Oestes se atrevieron a arriesgar un contrato de cinco tréboles, que tuvieron la suerte de hacer sin dificultad, y un Oeste jugó cinco diamantes, pero no consiguió sus once bazas. Es interesante notar en esta mano cuánto más efectivamente Oeste puede manejar sus veintiséis cartas con trebol en vez de diamante como el palo de triunfo.

El Carteo    

Cuando Oeste jugó con trebol como el palo de triunfo, sus adversarios hicieron dos corazones y luego forzaron a fallar a la mano cerrada con una espada; pero el declarante fue muy cuidadoso y fallo con un honor, después de eso fue capaz de entrar al muerto en la tercera ronda de triunfos para jugar diamante desde el muerto y así atrapar el Rey y el Jack de Sur. De esta manera el declarante hizo cinco sin dificultad. Con diamantes como el triunfo, Oeste perdió dos corazones y un diamante.

Cuando la mano fue jugada por Sur con corazon como el palo de triunfo, la mayoría de los declarantes no lograron hacer las diez bazas necesarias para el game y el contrato, debido a un poco de descuido en un punto aparentemente sin importancia del carteo. Por supuesto la salida fue a trebol y Sur falló la segunda baza. Los declarantes que jugaron imprudentemente fallaron con el 5, notando que el muerto tenía una entrada con la Q y no apreciaron que el muerto podía necesitar de dos entradas. La posibilidad de esto hubiera sido remota si Oeste no hubiera mostrado dos palos tan fervientemente, pero después de la subasta de Oeste, la posibilidad de que él estuviera fallo a espada debería haber sido considerada por el declarante. De acuerdo con los principios generales es aconsejable disponer de una cantidad amplia de entradas en ambas manos; y con la secuencia de seis cartas en corazon (del 5 al 10), era mucho más sabio fallar con el nueve o el diez que con el cinco.

Los declarantes de corazon, que sin pensarlo, fallaron con el 5, continuaron con el A y el K, agotando los corazones de los adversarios, y luego jugaron una espada. El descarte de Oeste fue embarazoso; era obvio que se podía entrar al muerto con la Q para jugar espadas una vez a través de Este, pero una sola de estas jugadas era insuficiente para lograr el propósito del declarante, ya que Este cubriría con uno de sus honores de espada, asegurándose una baza con el otro honor. Esto daría a Este la oportunidad de jugar diamante, y por consiguiente el declarante solo podría hacer nueve bazas; perdiendo un trebol, una espada y dos diamantes.

Los declarantes en corazon que jugaron con cuidado fallaron el segundo trebol con el 9 o el 10 y, en consecuencia, después que Oeste mostrara su fallo de espadas, pudieron entrar al muerto dos veces, con el 8 y Q. Así jugaron dos veces espadas a través del Jack-10-5 de Este (su tres había sido jugado en la primera baza de espada) que fue todo lo que necesitaron para asegurar cinco bazas de espada. Por supuesto en la quinta espada Norte consiguió un descarte; pero en ese momento esa mano ya no tenia triunfos y el declarante se vio obligado a perder sus dos diamantes que, además del trebol perdido en la primera baza, hizo un total de tres bazas para los adversarios pero dejó al declarante con las suficientes bazas para el game.