Como los torneos de bridge se juegan deliberadamente mucho más lento que el rubber bridge, uno podría suponer que en los torneos aparecen muy pocos errores mecánicos, y sobre todo no por parte de destacados expertos.
La meta del declarante en la gran mayoría de los contratos a palo es mantener el control de triunfo, la capacidad de extraerle a los enemigos los pequeños triunfos y asi poder disfrutar de sus ganadoras en los palos secundarios.
Creo que las únicas reglas inviolables del bridge se refieren al decoro y a la ética. De hecho, mi objeción a la palabra "reglas" en el contexto del bridge, es tan fuerte que yo prefiero usar la palabra "guías".