Mohave Daily Miner – 25 Jun 1985

Al evaluar sus perspectivas en los contratos a palo, el declarante suele estar en mejor situacion, si comienza contando sus perdedoras. En la mayoría de las manos esto le dará una idea más clara de dónde está y qué tiene que hacer que si comienza contando sus ganadoras.

Sin embargo, esto es una regla conveniente solamente, y el declarante debe sentirse libre de reajustar sus vistas cuando la ocasión lo pide. Si la Cuenta de Perdedoras y el número de bazas ganadoras no suman trece, obviamente hay algo malo en una de ellas y la situación tiene que ser reexaminada.

Su dador. Nadie vulnerable.

Salida — diez de diamante.

Aquí hay un ejemplo.

Oeste sale a diamante, el muerto juega bajo, y Este gana con el rey y devuelve el rey de espadas, que Sur gana con el as. Al parecer, las únicas bazas perdedoras son dos espadas y un diamante, pero cuando el declarante juega el as de corazon y Oeste descarta, Sur aprende que tambien hay un triunfo perdedor.

Esta mala suerte parece presagiar la derrota, ya que ahora hay cuatro perdedoras, pero Sur todavía puede hacer diez bazas si se ocupa de su negocio cuidadosamente. Él primero cobra el as de trebol, después entra en el muerto con un diamante y falla un trebol. Repite la operación volviendo a jugar un diamante y falla otro trebol. Sur ahora cobra el rey de corazon y juega un corazón a la dama.

A esta altura ha ganado nueve bazas -una espada, dos diamantes, un trebol y dos fallos de trebol, y el A-K-Q de corazon. Está en el muerto y juega el diez de trebol.

Este tiene tres cartas: el QJ de espadas y Jack de corazon, todas ellas teóricamente ganadoras. Sur tiene tres cartas a la izquierda – dos espadas bajas y el ocho de corazon, todas ellas teóricamente perdedoras. Pero el juego del palo de trebol desde el muerto hace que la posición de Este sea insostenible, si descarta, Sur falla para hacer la baza número diez, mientras que si falla el trebol, Sur descarta una espada y más tarde hará el ocho de corazon.

Una de las ganadoras de Este se desvanece.

cartoon rutina esp