Chicago tribuneNov. 29, 1958

Nadie vulnerable. Sur dador.

Salida: J

El contrato final de cuatro espadas esta ampliamente justificado por las tenencias. Algunos jugadores mirarán con desdén el salto de Sur a tres espadas con un palo cuya carta mas alta es el 10, pero no podemos considerarlo como inapropiado. Suponiendo que la mano se considere apta en otros aspectos, el segundo canto en salto puede hacerse con cualquier «palo re-declarable fuerte».

Un palo re-declarable fuerte puede ser vagamente descrito como aquel con el que usted estaría dispuesto a jugar en un contrato a palo si el muerto, además de los valores esperados, tiene no más de dos pequeños triunfos. Si Norte debería haber aceptado o no la invitación a game es una cuestión limite. Su respuesta de 1NT había prometido al menos seis puntos, pero en este caso tenía siete incluyendo el rey de triunfo: un valor vital.

Cuando apareció el muerto, se hizo evidente que el éxito del contrato dependía de limitar las pérdidas en el palo de triunfo a dos bazas. El declarante, por ninguna razón especial eligió jugar el 10 de espadas en un esfuerzo por inducir que se lo cubrieran. Oeste cubrió con el valet y el declarante jugó el rey del muerto. Esta baza fue ganada con el as de Este. Ahora la Q-8 de Oeste era una tenaza sobre el 9-7 de Sur, lo que aseguró dos bazas de triunfo mas para la defensa, que, además del as de corazones, fue suficiente como para derrotar el contrato.

En vista de la subasta, el declarante debería haber decidido que el as de triunfo debía estar en Este. La única condición, por la que el declarante podía perder el contrato era si Este tenia ademas el Q4 de espadas. La jugada adecuada del declarante en la baza dos, por lo tanto, era una espada chica de su propia mano con la intención de aflojar en el muerto a menos que Oeste jugara un honor.

Si Este tenia el as singleton, sólo dos bazas de triunfo se perdían. Pero si las espadas se dividían 2-2 el declarante perderá sólo dos bazas de triunfo, independientemente de su juego.