Me siento tan solitario a veces, defendiendo estas manos solo -comentó Champion, quejándose. Me gustaría participar de algún tipo de juego de pareja … algo diferente al bridge en el que, por supuesto, cada hombre juega solo para él mismo.»

Sur Dador, Nadie Vulnerable

Este sarcasmo pesado .. dirigido obviamente al Sr. Muzzy… ¿Qué esperabas que hiciera… ver a través de las cartas?

«Por supuesto que no» contestó el Sr. Champion. Has jugado durante 20 años y aun te desconciertan los frentes de las cartas.

Esta discusión … basada en el hecho que en dos ocasiones diferentes durante el juego de esta mano, el Sr. Muzzy había pasado por alto las oportunidades de oro para sacar a su pareja de una puesta en mano. La salida fue el rey de corazones y el señor Champion jugó cuidadosamente el dos. Si el Sr. Muzzy hubiese cambiado al valet de diamantes en la baza dos, el contrato hubiera estado condenado.

Sin embargo, él continuó tercamente con el as de corazon. La señora Keen falló y dio dos vueltas de triunfo. Luego cobró el as, el rey y la dama de trebol, descartando un diamante del muerto. A continuación, ella falló su último trebol, el Sr. Muzzy descarto un pequeño corazón. La declarante entró en la mano cerrada fallando el último corazón del muerto.

Completada su preparación, la señora Keen jugó ahora un diamante hacia el rey del muerto. Esta fue la segunda oportunidad del Sr. Muzzy para salvar el día. Pero lo único que salvó fue el valet de diamante! Él jugó el tres, continuó el ocho del muerto y el Sr. Champion, ahora se encontró en su mano con el diez.

Una vuelta de corazón dejaría a la señora Keen descartar un diamante perdedor mientras que fallaba en el muerto. Una vuelta de diamante permitiría ganar una baza con el rey del muerto. El señor Champion se rindió.

Real, el Sr. Muzzy no necesitaba nada mas para saber que él debía haber jugado el valet en la primera baza de diamante. Su equipo necesitaba tres bazas más. Obviamente no había más bazas disponibles en, espadas, corazon o trebol. Y para ganar tres bazas en diamante, el Sr. Champion tendría que tener el as, la dama y el diez. Como esa era su única esperanza, el Sr. Muzzy debió haber jugado a que su socio tuviera esas cartas.