Charles Goren

Observer-Reporter – 5 Oct 1972

Norte- Sur vulnerable. Sur dador.

Salida: 10

Una lectura correcta de la distribución de sus oponentes proporcionó a Sur la información necesaria para descubrir una línea de juego ganadora y así rescatar su contrato de 6NT momentáneamente amenazado por una división adversa en trebol.

Aunque la mano de Norte vale 19 puntos, incluyendo la distribución, lo que generalmente es suficiente para una respuesta inmediata con un cambio de palo en salto cuando el compañero abre la subasta, la presencia de un posible misfit le hizo adoptar un enfoque más cauteloso. Se contentó con una respuesta de dos tréboles. El rebote de Sur a 2NT mostró aproximadamente el equivalente a una apertura de sin triunfo.

Norte estaba ahora decidido a llegar al slam e hizo un intento más para jugar un contrato a palo diciendo tres diamantes. Cuando Sur simplemente regresó a 3NT, Norte abandonó la exploración y procedió directamente a decir 6NT.

Oeste salió con el 10, el muerto puso el 2 y Este ganó la baza con el rey. Este cambió al nueve de espadas y Sur puso el as. El declarante parecía estar al borde del éxito, ya que con cualquier división normal del palo de trebol, podía esperar hacer cinco bazas de trebol, dos diamantes, dos corazones y tres espadas.

Probó primero los tréboles, cobrando la dama y luego jugando hacia el valet de Norte. Cuando Oeste descartó un corazon en la segunda ronda, el total de bazas de Sur se había reducido temporalmente a 11. El declarante tenía varias cosas a favor, sin embargo. El sabia que Este tenia cinco cartas de trebol y su cambio al nueve de espadas presumiblemente marcaba a Oeste con largo a ese palo. Si este era, de hecho, el caso ningún oponente podría proteger los diamantes si el declarante cobraba sus ganadoras laterales y el palo de diamante en última instancia produciría una 12ª baza para Sur.

Sur comenzó cobrando el as y el rey de trebol en los que Sur descartó el dos de espadas y el dos de diamantes. Oeste se había dado cuenta del cambio de su compañero a una espada alta, supo que debía cuidar ese palo y aplazó temporalmente sus problemas de descarte mediante la eliminación de sus corazones restantes, el nueve y diez.

Sur ahora cobró el as de corazones y jugó hacia su dama. Oeste se vio obligado a renunciar al seis y al siete de diamantes. El rey y la dama de espadas fueron las siguientes bazas en las que el muerto se separó primero del tres de diamantes y luego del cuatro de trebol, cuando ambos oponentes siguieron su ejemplo. Se sabía que Oeste había comenzado con un trebol y cuatro corazones. Ya que se suponía que ademas tenía la cuarta espada, esto indicaba que también había comenzado con cuatro diamantes. Como ya había descartado dos cartas en ese palo, los diamantes que estaban afuera parecían estar divididos 2-2.

El declarante comenzó con el rey de los diamantes seguido de un pequeño diamante al as Norte. Cuando la dama de Este cayó, el valet de diamantes hizo la última baza.