Las manos que aparecen en esta columna no son complicadas. Cada una muestra un error costoso, el primero por un defensor y el segundo por el declarante.
Cuando estaba entrando en el Grand Palais ayer, Zia me detuvo. "Tengo una mano especial para ustedes, una mano del round-robin de ayer. Quiero darle las gracias a Pietro Bernasconi por haberla cumplido.
Como declarante, la clave que mas me ayuda a entender lo que esta pasando es la salida. Hay una gran cantidad de información fidedigna en ella, sobre todo cuando...