Ottawa Citizen – 27 Feb 1987 por Ted Horning

En los dos boletines anteriores nos ocupamos de los expertos de bridge y de sus errores. La mano de hoy es una continuación de ese tema. Este y Oeste eran dos excelentes jugadores que jugaban juntos por primera vez en un torneo de parejas, donde las bazas son extremadamente importantes. Vea cómo la falta de familiaridad de Este con el estilo de juego de su compañero dio lugar a un resultado horrible.

Nadie vulnerable Sur dador

Salida: 2

Este gano la salida con su as de trebol y procedió a hacer lo que los jugadores de bridge llaman «entrar en el tanque.» Esta frase se refiere a un largo periodo de deliberación. Cuando Este salió del tanque, puso el tres de trébol en la mesa. Él creyó que esto era una continuación segura ya que esperaba que su compañero tuviera el rey.

Jugando parejas, cuando los defensores no pueden cobrar un as, por lo general anotan del medio para abajo. Sur fue capaz de tomar ventaja del error de Este de tal manera que dos ases se desvanecieron en el aire! Huelga decir que esto dio lugar a una puntuación magnífica para Norte / Sur. Sur ganó el rey de trebol, notando el 9 de Oeste y cobró el rey del corazón.

Jugó el 9 a la Q del muerto y cobró la dama de trebol. Sur sabía que anotaría una buena puntuación si descartaba su diamante singleton en esta baza y luego entregaba una baza de espada. Sin embargo la sensación de la mesa del declarante, le dijo que podía hacerlo aún mejor. El descartó una pequeña espada en la dama de trebol y cuando cayó el valet de Oeste, descartó su última espada en el 10 firme.

Sur siguió jugando el K del muerto, Este cubrió (él sabía que nada podía ganar aflojando) y Sur falló con un triunfo alto. Sur ahora jugó el tres de corazon hacia el 4 del muerto y descartó su rey de diamantes en la jota de espadas. Hechos seis…lo que superó a todos los Norte / Sur en esta mano.

Este exclamó que nunca debería haber salido debajo de un valet en contra de la subasta de esta mano. El desacuerdo no fue una cuestión de bien contra el mal, sino una cuestión de estilos diferentes. Por supuesto, este tipo de cosas son de esperar en nuevas parejas, incluso las de dos expertos.