The Dispatch – 17 Abr 2003

Si hay una habilidad que los expertos poseen y que los diferencia del jugador promedio, es el juicio. Añada a esto una buena técnica: la suma le va a conferir una ventaja considerable.

Ambos Vulnerable, Oeste dador

Salida: K

La subasta fue buena de ambos lados. A pesar de tener una apertura mínima en términos de puntos, la distribución de Oeste le daba la capacidad de hacer bazas y el salto a cuatro corazones fue una buena táctica. Del mismo modo, Norte no se iba a dejar excluir de la subasta teniendo dos ases y un apoyo de cinco cartas al palo en el que había sobre-declarado su compañero, y dijo cuatro espadas con dos posibles resultados.

Se podían hacer o podían ser un sacrificio económico contra cuatro corazones.

Oeste gano el rey y el as de tréboles y cambió a un corazón, ganado por fuerza en la mano cerrada. El problema era acotar las perdedoras de diamantes a una. Esto se complicaba por la apertura de Oeste y su salto a game en corazon, era casi seguro que ese defensor tenia el rey.

Sin embargo el declarante encontró una clara forma de salir del estancamiento. Sur dió dos vueltas de triunfo, terminando en el muerto. Cobró el as de corazon, descartando un diamante y falló alto un corazón, quedandose sin corazon tanto en su mano como en el muerto. Un triunfo al diez proporcionó la entrada a la mesa para jugar el ocho de diamante.

Este cubrio engañosamente con el valet, pero el declarante no se desvió de su lectura de la posición de las cartas. Permitió que Este ganara la baza. Como la vuelta de un corazón o un trebol permitirían un fallo-descarte, permitiendole a Sur descartar un diamante de cualquier mano mientras fallaba en la otra, Este se vio obligado a regresar un diamante chico. El declarante jugó bajo y el contrato estaba en casa cuando Oeste, como se esperaba, jugó el rey.