Juez: Usted desea el divorcio…¿Sra. Culbertson?

R. Si lo quiero.

Juez: ¡Vamos, adelante! Es su salida.

R. Oh, así es. Pido perdón; estaba pensando en otra cosa.

Juez: Está bien. Todos los jugadores de bridge son así. Ahora, ¿cómo quiere este divorcio?

A.-¿Cómo lo quiero?

Juez-Sí; en espadas supongo.

A.-Correcto. Siempre he tenido suerte con las espadas.

Juez: Usted se queja, que su marido era cruel. ¿Quiere decir cuando no estaba jugando bridge?

R. Por supuesto. Todos los maridos son crueles cuando juegan al bridge.

Juez: ¿Cuándo notó por primera vez que era cruel con usted?

R.-No lo recuerdo.

Juez-Eso es gracioso; Pensé que los jugadores de bridge de primera categoría lo recordaban todo. ¿En qué consistía esta crueldad?

R.-Bueno, se exasperaba fácilmente. Se ponía violento en muchas ocasiones.

Juez-¿En otras ocasiones que cuando le fallaba su as?

R.-Nunca le falle un as.

Juez: Señora, esto la hace una esposa especial entre las esposas y te felicito. ¿Era usted suficientemente tolerante con sus fallas? Quiero decir que hacia concesiones a sus debilidades.

R.-Es un jugador de cartas demasiado bueno para admitir cualquier debilidad.

Juez … ¿No crees que usted y su esposo podrían ser un matrimonio felizmente casado?

A.-No.

Juez: ¿Por qué no?

R.-Simplemente no está escrito en las cartas.

Juez: Entiendo que su marido ha hecho un acuerdo. Fue satisfactorio? «.

R.-No al principio.

Juez: ¿Qué quiere decir con… no al principio?

R. Él hizo una oferta y yo la doblé.

Juez: Ya veo. Estaban jugando el sistema uno-sobre-uno. Cuando conoció al Sr. Culbertson, ¿fue amor a primera vista?

R: Apenas. Un jugador entrenado en las crtas toma siempre una segunda mirada.

Juez. Como jurista, odio conceder una separación hasta que esté seguro de que no hay otra salida. ¿Está seguro que sus problemas no se deben a un factor no mencionado aquí?

R.: Como qué. ¿por ejemplo?

Juez: Bueno, ¿no se puede culpar a todos esos pequeños sándwiches divertidos que los jugadores de bridge siempre tienen que comer?

R: No, después de haber jugado tanto bridge como Ely y yo… no importan los bocadillos. Incluso hasta se puede beber el té.

Juez – Una pregunta más. ¿Su esposo repasaba las manos de bridge en el camino a casa en el taxi?

R. Siempre.

Juez-Divorcio concedido!