The Sunday Morning Star – 22 Oct 1939

Four Aces por los Four Aces:

 David Burnstein, Merwyn D. «Jimmy» Maier, Oswald Jacoby and Howard Schenken   

Jack Dreyfus, un joven corredor de bolsa de Nueva York, juega mucho al bridge recreativamente. Recientemente nos ha presentado una nueva convención de juego que hemos estado probando desde hace algún tiempo.

1933 Foto de prensa de Johnny Rau, Md Maier, Jack Dreyfus, W McKenna
1933 Press Photo Johnny Rau, MD Maier, Jack Dreyfus, W McKenna at bridge

Se ve bastante bien, pero antes de adoptarla oficialmente para nuestro propio uso, nos gustaría presentársela a nuestros lectores y obtener su opinión. La base de este convenio es la siguiente:

Durante años, la regla general en el juego defensivo ha sido: salga de la mas grande de la secuencia: pero cuando sea la tercera mano juegue la más baja de las iguales». Por lo tanto, supongamos que un jugador tiene Q-J-10-x de espadas. Si es su salida y si.. decide abrir ese palo, juega la Dama. Pero si su pareja juega una carta chica en ese palo y si la segunda mano juega baja, el jugador ahora juega el diez «.

En la convención Dreyfus el jugador juega la segunda mas alta—no la mas chica—de la secuencia. La ventaja de la convención, como lo explica Mr. Dreyfus, es que el jugador que ha salido recibe una información muy especifica que no recibe con la vieja convención.

Por lo tanto, la salida contra un contrato a 3NT es el 3 de  A-9-8-3-2. El muerto baja con el 4 singleton, que se juega. La tercera mano juega el 10 y el declarante gana con el K.

Bajo la antigua convención el jugador con la salida no sabe si su pareja tiene la Dama-Jack-diez y el declarante está jugando el rey, porque es el único honor que tiene, o si el declarante tiene el rey y la dama, o posiblemente incluso el rey, dama y jack.

Con la convención Dreyfus, sin embargo, el hombre que salio sabe por la jugada del 10 de su compañero que él no puede tener la dama, y puede tener o no, el Jack. Si el sospecha que su partner tiene el Jack, trata de darle la mano para que pueda cruzar su valet a través de la dama, que definitivamente sabe que tiene el declarante.

Esto representa la clara ventaja de la convención Dreyfus sobre la antigua usanza.