Sistemas Exóticos Jugados por Juniors
por Jason
Chiu para
BridgeWinners
Muy
seguido vemos a juniors jugando sistemas
inusuales. Este articulo documenta la
naturaleza de este fenómeno y como la
perspicacia de los jugadores evoluciona
por jugar estos sistemas.
Muchos
juniors comienzan a jugar sistemas que
fundamentalmente difieren de los tres
tipos principales: dos sobre uno/sayc,
Precisión y Trébol Polaco. Algunos
cambian por propia decisión, después
de ver a jugadores mas grandes jugando
sistemas similares (dos sobre uno/sayc
en Norte América y Western Europe,
Precision en Norte America, Eastern
Europe y East Asia y Trebol Polaco en
Central Europe). Esto no es muy distinto
a los chicos que escuchan música
diferente y comen comida distinta que
sus padres. El sentido de individualidad
juega un rol importante en la adopción
de un nuevo sistema.
Estos sistemas
resultan
muy atractivos, por su sentido de la
estructura, a las personas que se
destacan en matemáticas y en informática
y
es lo que atrae a muchos de ellos a
jugar al bridge.
Una vez que los juniors comienzan
a adoptar este tipo de sistemas,
su memoria selectiva filtra los buenos
resultados obtenidos por usar este sistema.
Por ejemplo, una pareja que juega un
sistema relay puede recordar la vez que
el sistema los llevo a jugar un grand slam
en el fit 5-2 en vez del slam al que
llegaron las otras parejas usando
sistemas mas convencionales.
Muchas de las ventajas de estos sistemas
exóticos surgen de la no familiaridad, y
de que la mayoría de los jugadores de
bridge no están acostumbrados a contar.
Los juniors capitalizan esta debilidad,
y así superan las deficiencias de estos
sistemas y los errores a los que los
llevan.
Jugar sistemas exóticos es una
etapa en la carrera de todo jugador de
bridge, como la de hacer psíquicas....
Hace algunos años, Ron Smith les
pregunto a Jeff
Meckstroth y al ya desaparecido Paul Soloway
como frenar el deseo natural de hacer
psíquicas de los juniors. Meckstroth y Soloway
describieron las psíquicas como una
etapa que atravesaban todos los
jugadores, una etapa que debía
permitirse vivir. Frenar la tendencia a
hacer psíquicas solo les causaría muchos
mas problemas mas tarde y jugar algunos
contratos espantosos les daría a los
juniors la oportunidad de mantener la
calma frente a la adversidad.
Yo
relaciono la tendencia de jugar sistemas
exóticos a las psíquicas. Es un periodo
que comienza caprichosamente, pero que
provee carácter y cierto sabor del
juego, que termina con una perspectiva
mas amplia del bridge y que es además un
prerrequisito para jugar a niveles mas
altos.
Mi experiencia personal jugando Tarzan
Club, una variante del sistema de
precisión relay, desarrollado por Simón de Wijs
y
Bauke Muller, es un ejemplo típico de
estos tres puntos. Matt Haag me entrego
las notas al final del 2005, mientras
estaba dando un ciclo de conferencias de
Econometrita en la Universidad de Warwick
y yo era un estudiante graduado en
combinatoria para el calculo de
probabilidades en
Rutgers.
Así
nos asegurábamos de tener el tiempo
suficiente como para ser diferentes a
todos los que jugaban dos sobre uno o el
moderno
Acol. Usábamos mucho tiempo en las salas
de remate de BBO, disfrutando de la
belleza del sistema relay y de su
habilidad de encontrar slams en los
palos menores, a los que no podíamos
llegar con otros jugadores. Una de las
secuencias mas memorables de este
periodo de mi vida ocurrió en un torneo
de un club local cuando un opps pregunto
sobre cada uno de los 15 cantos desde 1
a un complicado 6
.
No hay duda de que teníamos peores
resultados usando el sistema Tarzan club, comparados
a los de
2007 cuando ambos comenzamos a trabajar
para
PricewaterhouseCoopers y cambiamos al
sistema dos sobre uno. Muchas son las
razones que me llevan a pensar que
nuestra experiencia no es única: jugar
sistemas exóticos lleva a una momentánea
baja en los resultados que se obtienen.
Primero,
como Skid Simon dijo en Why
You Lose at Bridge, siempre hay una
curva de aprendizaje asociada al aumento
de acuerdos. Aunque la pareja practica
mas para aprender los nuevos acuerdos,
los cantos que se hacen son menos
automaticos y eso lleva a una reducción
de la exactitud de la subasta.
Segundo,
por los esfuerzos que deben hacerse
durante la subasta, queda menos energía
mental para dedicar a la subasta
competitiva, al juego de la carta y a la
defensa. La balanza errores/acierto se
inclina mas hacia el error.
Tercero,
los juniors
simplemente no tienen la experiencia
suficiente para hacer que la subasta
competitiva y la defensa sean
automáticas. Especialmente en Bridgebase,
la mayoría de los juniors juegan con
muchos partners diferentes,
lo que diluye el foco sobre la subasta
defensiva y el juego de la carta en el
contexto de un sistema exótico.
Los resultados de torneos junior
recientes apoyan mi creencia respecto a
que los juniors que juegan sistemas
naturales tienen mejores performances.
Por mis frecuentes viajes a Napa con mi
compañero Kevin Fay solo jugamos 120
manos antes del torneo en Estambul.
Usamos pocos acuerdos y un cuarto de
ellos eran sobre salidas y señales
defensivas. Justin Lall comento que
jugamos en un nivel superior, nivel al
que muy pocas veces volvimos.
Mas aun, independientemente del factor
suerte en el butler, las 5 parejas de
arriba en Philadelphia eran jugadores de
sistemas naturales. Cuando somos los que
podemos elegir como sentarnos, siempre
elijo sentarme en la posición de la
pareja que juega menos natural. Esto nos
ayudo mucho durante varias rondas del round robin
y en el match de cuartos de final.
Con
todas estas razones que apuntan a las
perdidas, se podría creer que estoy en
contra de los sistemas exóticos. Pero
ese no es el punto de esta discusión.
Aunque no pienso volver, recuerdo con
mucho cariño mis épocas del Tarzan Club
por los beneficios y la perspectiva que
me dieron.
El jugar contra buenos jugadores usando
el
Tarzan Club me ha hecho sentir mas
cómodo cuando juego contra sistemas de
trébol fuerte. He obtenido una noción
mas intuitiva de cuando y como
interferir.
Los
principios enunciados mas arriba sirven
como un marco para evaluar la habilidad
de los jugadores junior. Sea jugando
matches en Bridgebase o sentados en
campeonatos mundiales, estos principios
proveen algo extra para pensar respecto
a factores delicados del juego. Prohibir
que los juniors jueguen sistemas
exóticos los privaría de la experiencia
y de los beneficios secundarios que
puedan obtener. Es mucho mas productivo
comprender su forma de pensar mientras
transcurren esta etapa de su carrera
bridgistica.