“Hoy, casi medio
millón de chilenas y chilenos dedican horas al estudio de
sistemas, convenciones y técnicas de juego, y lo practican en
sus casas, clubes o por Internet…”.
Chile será anfitrión del LIX Campeonato
Sudamericano de Bridge. La disputa por el máximo trofeo
continental tendrá lugar en Santiago, entre los días
16 y 24 de mayo, y participan selecciones de Argentina, Bolivia,
Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay y
Venezuela. Los finalistas clasificarán para el Campeonato
Mundial de septiembre próximo en Sao Paulo, Brasil.
El bridge tiene
varios millones de seguidores en el mundo. Estadísticas
recientes revelan que en los Estados Unidos de América, múltiple
campeón olímpico y mundial, hay más de 20 millones de personas
que lo practican habitualmente. Ese país, como en Italia,
Francia, España, China y Polonia, imparte se enseñanza en
institutos privados, colegios y universidades. Hace diez años,
el Comité Olímpico Internacional reconoció al bridge como
deporte, otorgándole el mismo estatus del ajedrez, golf, polo,
rugby y otras disciplinas que no participan en los juegos
olímpicos. Sus normas deportivas, éticas y disciplinarias están
reguladas por la World Bridge Federation, entidad que
agrupa a federaciones nacionales de 130 países.
Chile no ha permanecido ajeno al creciente
interés por este juego-ciencia. Hoy, casi medio millón de
chilenas y chilenos dedican horas al estudio de sistemas,
convenciones y técnicas de juego, y lo practican en sus casas,
clubes o por Internet. Varias universidades han incorporado el
bridge en sus programas académicos, reforzando la metodicidad y
rigor científico del aprendizaje. Y los resultados están a la
vista: Chile lidera el ranking sudamericano de jugadores
federados y es actual campeón continental en las especialidades
de parejas (los jóvenes Benjamín Robles y Joaquín Pacareu) y
equipos libres (integrado por el mismo dúo Robles-Pacareu y los
maestros internacionales Marcelo Caracci y José Manuel Robles).
¿Por qué el
bridge ejerce tal influjo en personas con profesiones, edades,
niveles culturales, económicos y sociales distintos? Para los
expertos, su principal motivación es la competencia que pone a
prueba sus conocimientos, habilidades y resistencia ante
adversarios de la misma categoría; para otros, un hobbie
de costo asequible que induce a la evasión momentánea de
quehaceres cotidianos y desafía la autoestima; para la gente
mayor, un pasatiempo recomendable que evita la soledad, estimula
la mente y fortalece vínculos sociales; para los más jóvenes,
una herramienta educativa que obliga a respetar reglas e
incentiva el análisis, la deducción, la síntesis y la
racionalidad; y para todos, un desafío intelectual expuesto a la
severa crítica o al generoso halago.
La mezcla
dosificada de conocimientos, psicología, talento y sociabilidad
con elementos lúdicos y científicos, probables y certeros,
imaginarios y reales hacen que el bridge, más que un juego de
naipes, sea un juego “con” naipes, donde la concentración y el
raciocinio tienen el rol principal, y el azar es casi
irrelevante. La definición está avalada por los reglamentos,
formalidades y estrictas normas de fairplay que regulan
la competencia.
Bill Gates, entusiasta jugador, cuya
fidelidad cibernética nadie discute, asegura que el bridge tiene
una lógica similar a la que él necesita para tomar decisiones o
resolver problemas rutinarios de trabajo. “Las máquinas
-asegura- fomentan la comunicación y el espíritu corporativo del
jugador de bridge, pero jamás podrán suplir a las habilidades
humanas. No, al menos, con la excelencia que hemos alcanzado en
programas computacionales de otros juegos, como el ajedrez”. Y
agrega con cierta ironía: “Yo, un modesto aficionado, soy capaz
de derrotar al mejor software de bridge”. Gates y su
eterno rival, Warren Buffet, se unieron hace algunos años para
crear un fondo de inversión destinado a promover el bridge en
los colegios norteamericanos.
Como en
cualquiera actividad humana, la inteligencia ayuda a tener éxito
en el bridge, pero no basta. Ella debe complementarse con el
estudio serio y persistente, la empatía con el partner y
una actitud positiva frente a las vicisitudes que presenta el
juego. Estos son los “factores inteligentes” que condicionan los
resultados de largo plazo. Sin ellos, el éxito será
circunstancial y mezquino.
Breve Reseña de
ALFONSO RÍOS LARRAIN
Empresario y
político chileno, nació en Santiago el año 1949. Casado, tiene
4 hijos y un nieto. Realizó sus estudios escolares en el Colegio
de los Sagrados Corazones y en las facultades de derecho de las
universidades Católica de Valparaíso y Chile de Santiago.
Desarrolla
actividades empresariales, editoriales y financieras en Chile y
en los Estados Unidos. Socio y director de instituciones
comerciales, deportivas y de beneficencia. Fundador, consejero
editorial, columnista y director del diario “El Metropolitano”,
colabora en varias publicaciones nacionales y extranjeras.
Coautor y editor del libro “Así me lo contaron, Humor e
Irreverencia” (Editorial Salviat, 2008), una recopilación de
relatos, anécdotas e insólitos sucesos protagonizados por
personajes de la más variada relevancia histórica.
Fue presidente
del Centro de Alumnos de su colegio y dirigente político
universitario; concejal de la comuna de Vitacura durante dos
períodos, elegido en ambos con la primera mayoría. Presidente
del Concejo Municipal. Candidato a diputado los años 2001 y
2005, es consejero nacional de su partido desde 1987.
Dirigente del
bridge chileno en los últimos 20 años. Actual director de la
Federación Chilena de Bridge y vicepresidente del Club de Bridge
Santiago. Ha integrado varias selecciones de bridge,
representando a su país en diversos campeonatos internacionales.