El declarante tenía nueve bazas a saber: 6
bazas de triunfo, el
A
y el
A
y el
K
y esperaba lograr la décima encontrando un honor de corazón en manos
de Este.
Así fue que entró al muerto jugando
triunfo a la
Q
y salió jugando corazón hacia el
J
de su mano, Oeste ganó la baza con la
Q
y volvió triunfo.
Sur ganó la baza cuatro con el
9
del muerto y jugó corazón hacia su
K,
Oeste ganó con el
A
y devolvió triunfo impidiendo el fallo de la tercera carta de
corazón en manos de Sur, y condenando el contrato a una multa.
Había 9 bazas inicialmente y 9 quedaron,
evidentemente el plan de juego del declarante no fue bien pensado y
la tenencia en corazón de K J x una ilusión óptica.
Vamos a suponer por un momento que la
tenencia de Sur en corazón fuera:
x x x en vez de
K J x, en ese
caso Sur hubiera cumplido su contrato sin contratiempos, luego de
haber ganado la salida con el
A,
hubiera jugado corazón de su mano con la intención de fallar la
tercera carta de ese palo, en el muerto.
La defensa alertada de las intenciones de
Sur hubiera devuelto triunfo en la baza 3, pero todo hubiera sido
inútil, Sur hubiera logrado la décima baza fallando el tercer
corazón de su mano, en el muerto.
Recuerde: En contratos a palo los
jugadores principiantes e intermedios cuentan las bazas perdedoras,
los jugadores expertos cuentan las perdedoras y las ganadores.
Las 4 manos eran: