Solución:
Virtualmente todos los consultados toman la salida
de
A
y juegan la
Q.
La
mayoría de ellos la dejan correr, y cuando la defensa no le hace
el favor de jugar el
A
ya no pueden cumplir este contrato.
El
jugador avanzado resistirá un poco mas, buscará la caída del
palo de trébol 3/3, pero en esta mano estaba repartido 4/2, un
típico caso de mala suerte y pagará ignominiosamente una multa.
El
experto, hace un recuento de bazas: tres bazas de Espadas, dos
de Diamante y una de Trébol, la cuenta da seis, por lo que solo
necesito desarrollar tres bazas en el palo de corazón, con lo
cual puedo ceder dos a la defensa, el
A
y el
J,
que son las únicas dos cartas altas que faltan de ese palo.
Para
ejecutar este plan entonces, es indispensable sobre tomar la
Q
con el
K
para continuar con corazón y así preservar las dos entradas por
el palo de diamante.
Cada
tanto recuerde no ceder a la costumbre arraigada de no
"derrochar" cartas altas.