Solución:
"
Pensar en una jugada de seguridad es asumir una actitud
pesimista y optimista a la vez. Pesimista al vislumbrar la peor
distribución que pueda existir y examinar si hay forma de
sobreponerse a ella, y optimista al olvidarnos de distribuciones
tan adversas que serían imposibles de dominar y confiar que
encontraremos situaciones manejables."
Solución:
En
este caso otra vez el jugador termino medio tuvo motivos de
queja. Después de fallar la tercera vuelta de diamante en su
mano, Sur empezó a arrastrar, en la tercera vuelta Este
descartó un trébol.
Ahora
el declarante depende que Oeste tenga al menos tres cartas de
trébol para poder deshacerse a tiempo de su perdedora en
Espadas, pero la mala suerte lo persigue, Oeste falla la tercera
vuelta de trébol y Sur ya no tiene forma de ganar este contrato.
El
experto a menudo sabe superar estas pequeñas dificultades. En
este caso la jugada es sencilla, luego de fallar el diamante Sur
sale de su mano jugando el
10
para entregarlo al
J
cualquiera sea el defensor que posea esa carta.
Oeste
toma con el
J,
pero la vuelta a diamante concede fallo y descarte, ya que Sur
conserva el
9
en el muerto. Cualquier otra vuelta produce el mismo resultado;
Sur toma termina el arrastre y se tiende reclamando 10 bazas.
Sur
hace dos bazas de espadas, cuatro de corazón y cuatro de trébol.
N.
de la R.: Así ponemos punto final al tema de las jugadas de
seguridad. desde la semana entrante comenzaremos a tratar
la cuenta de la mano.
Las
cuatro manos eran:
| |
A
K 8
A K Q 10 5
J
4
Q
9 3 |