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El Bridge
también es un Aprendizaje de Vida
Reportaje del
año 2006 a la Actual Presidenta de la Asociación de Bridge Argentino
fuente CNSI
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Socia vitalicia del CNSI,
inicialmente jugadora de golf y luego gran jugadora de bridge,
en este deporte llegó
a la categoría de Maestro, máximo galardón de un jugador.
Comunicadora social de profesión —es licenciada en Diseño y Publicidad—,
en su trayectoria como jugadora y dirigente cosechó numerosos
títulos y honores, méritos que nos impulsaron a entrevistarla
y compartir con nuestros lectores la charla que tuvimos
con ella café de por medio.
En nuestro primer intento de ubicarla, su hermana
Graciela nos comentó que estaba jugando el Mundial de Bridge en Portugal. Cuando
finalmente nos encontramos con Silvia, en primer lugar quisimos saber hacia
dónde la llevaría su próxima “aventura”.
—Con mi compañera, Gloria Iribarren, vamos a ir a jugar a Verona, Italia.
—¿Cómo les fue en Portugal?
—En el primer match les ganamos a las francesas que ganaron el mundial; segundo
match, les ganamos a las canadienses; tercer match contra las alemanas, entramos
terceras; y en el cuarto match nos topamos con las chinas…que nos mataron.
—¿Quiénes integraron el equipo argentino de damas?
—Eleonora Alegre, Florencia Herrera, Delia Costa, Gloria Iribarren, Ana María
Alonso y yo; el capitán fue Jorge Beyteuther, esposo de Eleonora Alegre. El
Mundial de Bridge se juega cada cuatro años; en el 2006 se disputará la
Olimpiada en Verona, Italia, y además se jugará el Sudamericano en Cartagena,
Colombia.
—¿Cómo es jugar con los niveles extranjeros?
—Uno toma conciencia de qué tipo de entrenamiento necesita y qué tipo de bridge
se está jugando. Actualmente el juego es muy competitivo y no te deja espacio en
el remate. Un ejemplo:
¿Qué remato con una mano que tengo… ases, reyes, doblo, no doblo, marco
controles, tengo apoyo al palo? No podés ir sin entrenarte —porque a 5 tréboles
vos les doblas— se anotan 300 y vos tenés seis corazones. El entrenamiento que
tienen afuera es muy superior al nuestro.
Los equipos entrenan dos o tres años con la misma compañera: jugaste mal, no le
gustó al capitán, estás out.
Se auto-eliminan cuando están jugando mal. Todas estas cosas se van aprendiendo.
El argentino va un poco improvisado. Los chinos, por ejemplo, que hace muy poco
empezaron a competir, juegan bridge y nada más, entrenan diez horas por día!
—Ciertamente, los orientales tienen un ejercicio de concentración muy
internalizado… ¿en qué consiste tu entrenamiento?
—Como equipo prácticamente nada, como pareja sí nos entrenamos. Yo entro en
Internet, busco los sistemas de
todos los países participantes, los bajo y los reparto a mis compañeras y así
nos entrenamos.
—¿Qué sistema usan?
—El Green, vale decir que jugamos un sistema bastante natural. Después está el
sistema Brown, mucho más artificial,que requiere que la jugadora entrene más
para defenderse. Antes de cada campeonato se envían los sistemas; cada equipo
estudia los de los competidores y los practica.
—¿Qué es lo más importante en el juego?
—El cálculo de probabilidades, planificación de la mano, cuenta matemática, la
distribución de las cartas, los porcentajes de cómo están ubicadas las cartas,
el carteo…Es práctica y práctica, llega un momento en el carteo que hay que
parar, pensar en todo lo que salió para ver lo que vas a jugar, si lo pones en
mano o en la mesa. Tener presencia en la mesa, manejar bien la psicología,
adelantarte al remate de tu adversario, trabarlo de alguna manera...No hay nada
mágico. Es fundamental estar bien con tu compañero, respetarlo. Un ejemplo: nos
llamaron para entrenar con el equipo juvenil, cuando uno de ellos le hizo un
comentario feo a su compañero, el capitán lo paró con un “¡En la mesa, mudo!”.
Si cometés esa torpeza le das vuelo a la contra, y además, te ponés mal con tu
pareja y ésta no rinde. Entonces, si cometemos un error, después nos tomamos un
cafecito, comentamos la mano y vemos qué paso para no repetir el mismo error.
No sirve no alentar a tu compañero, ganás más con “¡Vamos compa, ya pasó, en la
otra mano recuperamos!”, o “¡Qué bien saliste!”. El gran mal del bridge es el
individualismo. Tenemos que tomar conciencia de que es un juego de equipo. No
abramos la boca, nada de muecas,
tiremos la carta al mismo ritmo.
—¿Qué es lo que más te gusta del bridge?
—Te forma como persona, porque ante todo hay que ser correcto. Si se anota mal,
decirlo, porque al dejarlo pasar, le estás sacando el premio a otro. Esto va
para todos los deportes: la conducta y la ética, el buen comportamiento, el buen
deportista, confraternizar… cuando viajamos es eso lo más importante. Por eso me
gusta el olimpismo, es más importante la parte humana.
—¿Estás en el Comité Olímpico Argentino?
—Sí… y me encanta porque se premia lo que está faltando: la ética, el
comportamiento. Últimamente se premió a un tenista que jugaba la Davis. La
pelota picó mal, para él era mala aunque el juez dijo que era buena, y al
recibir el premio dijo que le pertenecía al contrario porque
él sabía que su pelota había sido mala. Otro premiado fue un navegante juvenil,
que vio cómo otro navegante, en una virada, caía de su barco e hizo el salvataje.
No ganó la regata a pesar de que estaba bien posicionado, pero sí recibió el
Premio Olímpico por este hecho humanitario. No hay que dejar de lado esa
corrección en el deporte, especialmente en el mundo en que vivimos, donde los
valores y la ética no se consideran, donde el deporte se profesionaliza y se
hace de todo para ganar.
—¿Cuánto hace que jugás bridge y quiénes fueron tus profesores?
—Juego desde los 30 años. Antes era jugadora de golf y llegué a tener 16 de
handicap. Mis profesores de bridge fueron Eduardo Velasco, en el Club de
Ajedrez, y Eduardo Scanavino, que tiene una mente privilegiada y fue mi gran
maestro.
—¿Cómo llegaste a la categoría de Maestro?
—La Asociación organiza unos 8 o 9 torneos en el año, cuando has ganado varios
torneos te adjudican puntos, éstos se van sumando de acuerdo a tu actuación y
cuando llegás a un determinado número de puntos, sos Maestro. Por otra parte hay
clubes que ranquean, en realidad casi todos lo hacen; yo fui Maestro en el
Recoleta antes que en la Asociación. En la Asociación hay una primera, 2, 3, 4…
Superior, Maestro, y una segunda categoría que consiste en Segunda corazón, que
es el primer escalón, y segunda pique que como el rango del palo es de rango
superior.
Ahora la Asociación quiere unificar los handicaps; de esta manera cada jugador
obtendría su matrícula como en el golf: después de una pool se enviarían los
resultados a la Asociación para ser ranqueados. Pienso que el éxito de esto
dependerá de lo que cobre la Asociación por
el handicap, y sería conveniente que fuese anual; oí decir que quieren cobrar
por torneo y de este modo no lo veo muy viable. De todas formas, el tema está en
estudio y creo que sería más positivo para todos los jugadores.
—Para finalizar… ¿tus logros?
—No hay “logros”, casi todos los jugadores que compiten en este nivel son
buenos. Hoy ganás, mañana perdés, depende de si te aciertan en una salida, tenés
menos posibilidades de defenderte… en realidad gana el que comete menos errores.
Me gustaría recordar las palabras
de Ana Del Carril, Presidenta de la Asociación, que hace cuatro años escribió:
“Los bridgistas somos seres individualistas y esto trae serios problemas en las
relaciones, que no condicen con nuestro deporte, que se practica de a dos y en
equipo. Mejorar nuestra conducta es un
trabajo difícil que rendirá sus frutos si lo hacemos con responsabilidad y un
poco más de alegría. Como cuando empezamos… ¿se acuerdan?”.
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