El Principio Básico de la Psicología del Bridge Por Ely Culbertson

By Ana Roth
On 1 abril, 2016 At 18:28

Category : Sin categoría

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Chicago Tribune 29 de Enero 1939

Hay un principio básico de la psicología ganadora del bridge que se puede resumir brevemente como sigue:

Siempre hágale las cosas lo más fácil posible a sus compañeros, para que estos hagan la salida o la jugada correcta; pero siempre hágale las cosas lo más difícil posible a sus oponentes para que estos hagan la salida o la jugada incorrecta.

He escrito en otros lugares que cuando hay que dar una señal de me gusta, hay que gritar tan fuerte como se pueda. Los jugadores que se imaginan a sí mismos como maestros del juego sutil juegan con cuidado el tres de trebol y siguen con el dos de trebol. Ellos están orgullosos porque han hecho una señal de mayor a menor, y se sienten satisfechos cuando su pareja no se da cuenta, así pueden tener el placer de berrear un rato. Prefiero dejar caer un as, si me sobra, y no correr el riesgo que mi pareja podría estar dormido durante mi señal. Una baza adicional, bien ordenada y apilada en la mesa frente a mí, vale más para mí, que un sentimiento de superioridad.

Una parte importante de la habilidad en el bridge consiste en ayudar a sus oponentes a cometer un error. A este respecto, una buena estimación del nivel mental de sus oponentes es indispensable. Un hombre que se niega a hacer una jugada porque ha mirado hacia adelante en su análisis y su cerebro ha discernido la posibilidad de la derrota si un oponente hace un Coup de Viena o un doble squezze, es un mal jugador de bridge si ha actuado suponiendo que su oponente en realidad sabe reconocer y ejecutar un squezze, cuando él sabe que este oponente en particular tiene apenas la capacidad de aflojar de vez en cuando una baza.

En la siguiente mano es adecuado psicológicamente hacer una jugada que técnicamente es atroz. El experto santurrón haría la jugada correcta y se sentiría abusado si se le señalara que la misma ha costado el game. Aquí la jugada correcta técnicamente sería un grueso error psicológico.

Cuando el declarante es incapaz de reconocer ciertas sutilezas del juego, dele suficiente cuerda como para que se ahorque:

Sur es el declarante de 3NT. Oeste salió con el cinco de diamante y el muerto jugó el cuatro. Este vio una buena oportunidad para dejar fuera de juego el palo de trebol del muerto, pero también vio que a menos que Oeste estuviera saliendo de as-rey de diamante, la dama de diamantes muy seguramente sería una entrada. La única posibilidad era que Sur bloqueara el palo. Con el fin de darle todas las oportunidades para hacer esto, Este no jugó tercera alta, pero en su lugar jugó el tres de diamante. Su ardid tuvo éxito. Sur careció de la presencia de ánimo para jugar su as y así desbloquear el palo. Ganó la primera baza con el seis de diamante, y trató de afirmar el palo de trebol, pero el rey fue demasiado bien guardado y el contrato fue derrotado.  La «mala» jugada de Este era su única esperanza; si hubiera seguido los principios del buen bridge en lugar de la psicología de la mentira hubiera jugado el valet de diamante y forzado a Sur a hacer la jugada correcta, quisiera o no hacerla.

En otro caso, un contrato doblado, ridículo, dependía del error de un oponente. Con una jugada sencilla el oponente no hubiera tenido oportunidad de equivocarse; por lo que el declarante se salió de su camino para darle una oportunidad.

Sur, dador. Nadie vulnerable.

Sur lamentó amargamente su apertura psíquica, que se basaba en el hecho de que Este y Oeste no eran jugadores fuertes y Sur pensó que era posible alejarlos del game, sin saber de lo poderosa que era la mano de Norte. Norte no se dio cuenta de la psíquica hasta que finalmente Sur pasó sobre cinco espadas y cuando Oeste dobló, Norte finalmente pensó en una posible psíquica y no redobló. Oeste salió con el rey de diamantes y cambió a un trebol, que Sur ganó con la dama. Sur ahora hizo la finesse de corazón, y luego jugó el as de corazón del muerto. Fue un alivio ver caer el rey, aunque el contrato seguía sin esperanza, a menos que por alguna particular suerte, los honores de espada estuvieran doubleton. Pero Sur vio una oportunidad más y con prontitud la desarrollo.

Jugó el as de trebol y después el rey del muerto. Si Este hubiera sido capaz de contar hasta trece, podría haberse dado cuenta que Sur no tenía nada para descartar. Pero Este desconocía todo sobre la técnica de la ubicación de palos y Sur sabía que él no lo sabía. Cuando el declarante jugó el rey de trebol del muerto, Este estaba tan ansioso por salvar un descarte que falló con el tres de espada. Sur sobre-fallo y ahora la jugada del as y una pequeña espada hizo caer los honores y así Sur hizo su contrato.

Nunca está de más tomarse un poco de trabajo extra para inducir a los oponentes a hacerle un regalo. Pueden ser grandes de corazon, personas generosas que pueden llegar a decir que sí. El intento más común de engaño utilizado por los equipos defensores es el uso de falsos ecos o descartes alentadores que pretenden mostrar la fuerza donde no esta, o viceversa. Aunque este método es poco seguro puede, en casos raros tener éxito en la obtención de una baza. Por lo general, sin embargo, puede hacer nada más que poner al declarante en el camino correcto.

No sólo el jugador debe tratar de ocultar las debilidades de su mano, también debe aprender a disimular su fuerza. La presencia de cartas claves debe ser cuidadosamente camuflada detrás de aflojar finesses, des-bloqueos, o una indiferente jugada de una carta chica…así como se esconden las grandes armas durante la batalla. Si se está con la salida contra 3NT con una mano, como  53 752 KQJ107 742 y el declarante «afloja» la salida del rey de diamantes y la dama de diamantes, agotando de manera efectiva los diamantes en la mano de su compañero, el jugador debe, excepto cuando la naturaleza de algún palo en el muerto prometa un cambio de palo rentable, valientemente seguir jugando el palo a pesar de que es perfectamente inútil. Cambiar «por principios generales», como incluso los expertos están en el hábito de hacer, es un error psicológico grueso. El cambio revelaría la mano en toda su desnudez extrema y le diría al declarante, más elocuentemente que con palabras, la forma de elegir con una certeza práctica la dirección de sus finesses y puestas en mano.

Incluso un jugador experto a menudo no se da cuenta de que en muchos casos es prácticamente imposible tomar una decisión en una jugada (o una declaración) sin conocer u obtener alguna información de los oponentes. Los oponentes también necesitan información. De ahí la importancia de, en primer lugar, ocultar la mayor cantidad de información verdadera posible, y, en segundo lugar, tratar de mezclar el mensaje mediante la transmisión de información incorrecta. Para hacer esto con éxito, un jugador requiere un sistema de psicología del bridge. El sistema tomará en consideración, además de factores específicos de ocultamiento [camuflaje] e información errónea (bluffs agresivos), los tipos mentales de los oponentes y del partner, así como su estructura emocional. Los dos últimos factores también son indispensables en el juego de la vida y aquellos que los han aprendido previamente serán psicólogos exitosos en la mesa de bridge.

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